sábado, 19 de septiembre de 2015

Globalización ¿Beneficiosa o perjudicial? Contribución de Ricardo Perez

¿Quién no disfruta nunca del consumo de productos extranjeros? Todos disfrutamos con nuestras Playstations de marca japonesa o con nuestros coches de marca alemana, lo cuál en principio no alberga ningún problema, sin embargo, muchos productos extranjeros que consumimos proceden de una larga cadena productiva que deja mucho que desear. Por poner un ejemplo, el otro día me enteré que algunos vehículos de General Motors (teóricamente americanos), son diseñados en Alemania, fabricados en México y finalmente ensamblados en Canadá. Los bienes de consumo que comercializan las multinacionales difícilmente proceden de un solo país, lo que puede acarrear un derroche energético y un impacto medioambiental absurdo cuando nuestra ropa de marcas como Nike es fabricada en China para ser vendida en Europa (miles de toneladas transportadas miles de kilómetros) con tal de ahorrar dinero en la mano de obra no garantizando las condiciones laborales mínimas a sus trabajadores.
Las multinacionales se han aprovechado de los diferentes tratados comerciales internacionales, vulnerando constantemente derechos laborales y perjudicando al medio ambiente en los países subdesarrollados, por lo que defiendo una revisión de los tratados a fin de crear un comercio internacional más justo que garantice condiciones laborales dignas a los trabajadores sean del país que sean (que de lo que pagamos por un producto un mayor porcentaje sea para el trabajador) y que se repatrie parte de la industria a Europa (combatiendo así el paro que nos sacude, ahorrando en transporte y cumpliendo la legislación laboral y medioambiental europea).

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